El día que fuimos campeones del mundo

EFE

Ayer se cumplieron 7 años de que la Selección Española se proclamase por primera y única vez campeona del mundo. Aquel 11 de julio de 2010 todo un país estaba volcado con un sueño que anteriormente tantas veces se les había escapado, tras muchos años de fracaso era el momento, el día de la Selección Española. Ya habían conseguido dos años antes romper la mala rutina proclamándose campeones de Europa con aquel gol de Fernando Torres en el Ernst Hapel de Viena, y esta era la ocasión perfecta para demostrarlo ante el resto del mundo.

Desde aquel gol de Marcelino en 1964 que certificó la primera Eurocopa para la Selección Española, tuvieron que pasar 54 años para que el país celebrase de nuevo un título en categoría absoluta, aunque si bien es cierto que en 1992 se proclamaron medallistas de oro en los JJOO de Barcelona, pero en categoría sub 23. Con esa victoria en la Eurocopa de Austria y Suiza los aficionados de la incorrectamente apodada “La Roja” apelativo que históricamente ha definido a la selección chilena, volvieron a saborear en sus propias carnes lo que era disfrutar de un título de la selección nacional y verse ante la posibilidad de ver a Iker Casillas levantando la Copa del Mundo era algo que ilusionaba aún más si cabe.

Iker Casillas, Sergio Ramos, Gerard Piqué, Joan Capdevila, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Sergio Busquets, Andrés Iniesta, Pedro Rodríguez y David Villa eran los elegidos por Vicente del Bosque para hacer historia. El partido fue muy bronco y muy disputado, Jesús Navas saltó al terreno de juego a falta de media hora sustituyendo a Pedro Rodríguez, tras él saltaron al terreno de juego Cesc Fábregas y posteriormente Fernando Torres. Los tres cambios tuvieron gran relevancia en la jugada que quedaría para la historia y que culminaría Iniesta, Jesús Navas arranco desde campo propio, Torres erró en el pase, el rechace le cayó a Fábregas que asistió a Andrés y el resto es historia.

Con el gol de Andrés Iniesta se derribaron todos los muros que se habían forjado años antes y que Fernando Torres comenzó a derribar en la Eurocopa de Austria y Suiza, una sensación única que movilizo a todo un país en las celebraciones.

Lo que no sabía la gente es que tan sólo dos años más tarde se volverían a proclamar campeones de Europa pasando por encima a Italia, goleando por cuatro goles a cero en el Olímpico de Kiev con goles de David Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata.

Tras esa Eurocopa la selección española volvió a caer en dinámica negativa, tocaba viajar a Brasil para disputar la Copa del Mundo, había optimismo tanto en los aficionados como en la expedición, pero toda esa ilusión se vino abajo en el primer encuentro frente a Holanda en el que cayeron por un gol a 5. Una derrota frente a Chile en la segunda jornada confirmó la eliminación de los de Vicente del Bosque y el final de una época gloriosa.

Un relevo generacional era necesario para la Eurocopa 2016, pesos pesados como Xabi Alonso y Xavi Hernández decidieron renunciar a la selección para dar paso a jugadores más jóvenes, otros como Fernando Torres o David Villa no fueron convocados por decisión técnica. En los días previos a la Eurocopa había muchas dudas en cuanto a la figura del capitán Iker Casillas y su titularidad, finalmente fue De Gea quien defendió la portería de la selección. En esta ocasión la selección logró pasar de fase de grupos sin apenas problemas, pero quedó apeada de la competición en los octavos frente a Italia, segunda decepción consecutiva.

Afortunadamente, este año la afición se ha vuelto a volcar con la selección española, en esta ocasión con una ilusionante sub-21 comandada por Saúl Ñiguez y Marco Asensio bien escoltados por jugadores como Dani Ceballos, Jorge Meré o el guardameta Kepa Arrizabalaga. Esta generación está llamada para hacer historia, pero seamos cautos ya que, en su primera gran cita en la final de la Eurocopa Sub-21 perdieron contra la selección alemana que es la actual dominadora del fútbol mundial.

Varios de estos jugadores disputarán casi con total seguridad la Copa del Mundo en Rusia el próximo verano, Saúl, Asensio o Kepa son el mejor ejemplo ya que han contado para Julen Lopetegi en varias convocatorias, aguardan en la recámara jugadores como Hector Bellerín, que ya disputó la Eurocopa absoluta, o el capitán de la sub 21, Gerard Deulofeu.

Verdaderamente hay motivos suficientes para creer en volver a levantar la Copa del Mundo en corto-medio plazo, y la primera estación para ello es Rusia.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*