“Dios está en todas partes”

La actualidad del fútbol en verano pasa inexorablemente por el mercado de fichajes. En estos últimos días la actualidad futbolística se ha centrado en los fichajes de James Rodríguez por el Bayern, Douglas Costa por la Juventus, Theo Hernández por el Real Madrid o Wayne Rooney por el Everton.

Sin embargo, en este mes de julio, también se celebran las eliminatorias para acceder a la fase de grupos de la Champions League. Entre tantos partidos de estas eliminatorias, es de destacar uno que se ha jugado en la tarde de hoy y que ha acabado con la victoria del Celtic de Glasgow 0 a 2 sobre el Linfield norirlandés. Seguro que os preguntáis cómo es que hoy hay un partido de Champions siendo viernes, cuando los partidos de esta competición se juegan los martes y los miércoles. Muchos habréis pensado que se debe a problemas meteorológicos o a aplazamientos, pero hoy, sin embargo, lo es por problemas religiosos.

El Linfield norirlandés y el Celtic escocés se han enfrentado en Belfast en la ida de la segunda ronda de la Champions League. Este partido se debería de haber jugado el miércoles, junto al resto de la jornada, pero tuvo que ser aplazado al coincidir con la festividad norirlandesa del Twelfth o “El Día de los Orangemen”. Esta fiesta conmemora la victoria en 1690 del rey protestante Guillermo de Orange sobre Jacobo II, ultimo rey católico de Inglaterra, Escocia e Irlanda. El Linfield es un club que tradicionalmente está asociado al protestantismo y al unionismo británico, el cual, defiende la pertenencia de Irlanda del Norte al Reino Unido. Por su parte, el Celtic escocés está asociado al catolicismo y al nacionalismo irlandés, el cual, defiende la unificación de la totalidad de la isla de Irlanda y la existencia de una sola Irlanda.

La festividad del 12 de julio siempre ha ocasionado altercados en Irlanda del Norte entre protestantes y católicos, lo que ha provocado que el Celtic no haya promovido viajes de sus aficionados a Belfast, capital de Irlanda del Norte, donde se ha jugado el partido. Para la vuelta de la eliminatoria en Celtic Park, estadio del Celtic de Glasgow, se prevé que un millar de aficionados del Linfield se desplacen a Escocia para asistir al partido. En la Scottish Premiership también existe la rivalidad religiosa y política, ya que el rival histórico del Celtic, el Glasgow Rangers, tiene un fuerte carácter protestante y unionista británico, al igual que el Linfield norirlandés.

La coincidencia del enfrentamiento entre dos clubes opuestos ideológicamente con el día nacional del protestantismo en Irlanda del Norte ha sido un problema demasiado grande que ha llevado a aplazar el partido del miércoles al viernes. Para más inri, el técnico del Celtic, Brendan Rodgers, es noirlandés de nacimiento. Está claro con este partido que la religión y la política aún tienen bastante influencia en el mundo del fútbol, y que el conflicto norirlandés no está, ni mucho menos, olvidado y superado.

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